Estimación de la
evolución de la deuda externa bruta, entre 1995 y 1999
Fuente: Instituto Nacional
de Estadística y Censo y a su vez, del Ministerio de Economía, Secretaría de
Programación Económica y Regional, Subsecretaría de Programación Macroeconómica.
(Vale decir, que se trata de una estimación originada en organismos bastante
oficiales).
| Deuda Externa Bruta | 31/12/95* | 31/12/96* | 31/12/97* | 31/12/98* | 31/12/99* |
| Total en dólares U.S.A. | 98.547.000 | 109.756.000 | 124.832.000 | 140.731.000 | 144.784.000 |
Tal como están las cosas, parece ser que la deuda externa es el dinero que cada uno de nosotros, o sea "el pueblo de la Nación Argentina", le debe a alguien que, por lo de "externa", está fuera de nuestro país. Parece ser que ese alguien, a quien cada uno de nosotros, individualmente, con seguridad jamás le pidió ni una moneda prestada, y ni siquiera le hemos visto la cara, nos tiene a todos de rodillas y con la cola al aire. En realidad, existirían indicios con respecto a que, a estas alturas, no es un "alguien", sino muchísimos "alguien", los que serían poseedores de algún tipo de papelito en virtud del cual resulta ser que es a ellos a quienes, cada uno de nosotros, le debe algo.
Uno, a diferencia de muchos otros en este país, tiene memoria, y recuerda que, por ejemplo, en los años sesenta el monto de la deuda externa del país era muchísimo, ...pero muchísimo menor, que lo que indica para 1995 la tablita del INDEC que se muestra arriba. (Ver gráfico más ilustrativo)
Uno también recuerda que esa deuda se aumentó de manera considerable en tiempos de ese ministro de economía con orejas muy grandes y que le gustaba ir a cazar al Africa, de apellido Martínez de Hoz. No es ocioso recordar, de paso, que ese hombre fue colocado en ese puesto por una banda de uniformados y no uniformados que, en complicidad, asaltaron el poder y se adueñaron del gobierno por la fuerza, utilizando para ello armas que nosotros, o sea "el pueblo de la Nación Argentina", les pagamos con nuestros impuestos. (Reflexión al margen: ¿Para nuestra Suprema Corte de Justicia...,habrá sido ese proceso el resultado de una asociación ilícita...?).
Desde ese entonces, esa dichosa deuda sigue aumentando, año tras año, con intensidad variable según las épocas, pero poniéndonos siempre cada vez más cerca del abismo. Junto con el aumento de esa deuda, otras cosas también han ido aumentando, en una suerte de vidas paralelas:
- la desaparición de fábricas y otras fuentes de trabajo,
- la desocupación,
- la miseria,
- el enriquecimiento de políticos y dirigentes gremiales, estos últimos luego de abandonar la postura de "descamisados" y comenzar a lucirse de traje, con corbata y todo,
- el descalabro del sistema educativo,
- el desbarajuste de los sistemas de seguridad social y de salud pública,
- la destrucción del patrimonio nacional, vía privatizaciones sospechadas de todo tipo de irregularidades,
- el paulatino empobrecimiento de la "clase media", que tiende a desaparecer,
- la neurosis que nos provoca, a los que aún tenemos un empleo, la incertidumbre con respecto a si mañana lo seguiremos teniendo,
- La corrupción, pública y privada, que ha llegado a extremos inconcebibles, por lo descaradamente impune.
Esta lista puede todavía ser más extensa, pero para muestra basta un botón.
Uno
piensa en la cantidad de cosas que se podrían haber hecho con toda esa
plata prestada: promover el desarrollo de la industria nacional, dotándola
de tecnologías de avanzada (o "de punta", como se suele decir),
para ponerla en posición de competir en pié de igualdad con el resto del
mundo; creación de polos de desarrollo en diferentes regiones del país,
favoreciendo el crecimiento de zonas de bajo desarrollo; reformular el
sistema educativo y estimular la formación de los trabajadores y la población
en general, de modo que su capacitación estuviese de acuerdo con
las exigencias derivadas de las nuevas tecnologías y métodos de gestión
en uso en los diversos entornos de trabajo, surgidos gracias a la instrumentación
de políticas de crecimiento y desarrollo inteligentemente pensadas.
Es más que evidente, observando la cruda realidad de nuestros
días, que nada de eso ha pasado. Y entonces, uno que sigue siendo ingenuo
y medio idiota, se pregunta...¿que pasó con toda esa millonada de dólares...?¿...en
que se gastó...?¿...quien se benefició con todo ese dinero...?