De árboles, frutos y hombres, buenos y malos...

Del Evangelio según San Mateo:

Carlos Saúl Menem

7:15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?

7:17 Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos.

7:18 Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos.

7:19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego.

7:20 Así que por sus frutos los reconoceréis.

 

Algunos de los frutos de los 12 años de gobierno de Carlos Saúl Menem:

Gente sin trabajo en cantidades nunca vistas en la Argentina.

Hombre, mujeres y niños que cada día de sus vidas no tienen nada para comer.

La corrupción más generalizada de la que se tenga memoria, tanto en los tres poderes del gobierno como en la sociedad en general.

Una deuda externa increíblemente enorme, dilapidada sin que el país recibiese ningún beneficio.

Jubilados que cobran sumas miserables.

Maestros, policías, empleados públicos en general con sueldos de hambre.

La seguridad social y el sistema educativo desmantelados.

Toda la economía del país arrasada.

Pérdida de la independencia nacional, con el país desnudo y boca abajo frente a los grandes intereses extra-nacionales.

Robo descarado e impune del dinero de quienes confiaron en los bancos.

Y lo peor de todo: Nuestros hijos sin futuro.

 

Carlos Saúl Menem: fiel y puntual continuador del proceso de destrucción del país que iniciaron los gobiernos militares, con la complacencia y entusiasta colaboración de muchos civiles. Los políticos, impávidos algunos, colaboradores otros, sin saber como oponerse el resto. La ciudadanía en general muy complacida, pues el tomate no aumentaba, creían que un peso era realmente igual a un dólar y muchos podían veranear en lugares exóticos.

Emilio R. Martínez Junor

 

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